¿Cómo Cumplir Tus Metas?

  ¿Sueles regañar a tu gente querida cuando no cumple los objetivos? Entérate porqué la motivación es clave en procesos fundamentales del cerebro como el aprendizaje, memoria, éxito y en vez de regañarlos dales motivos para seguir adelante. Aprende a dar reforzamientos positivos. Un acercamiento a las neurociencias de manera muy amena con Julia Inés […]

Las 4 Leyes de la Espiritualidad

En la India los grandes maestros espirituales comunican a sus discípulos estas 4 Leyes de Espiritualidad. Si ponemos atención en estos 4 principios y no los perdemos de vista a lo largo del año podremos ser muchísimo más plenos, exitosos y felices. 1) La primera dice: “La persona que llega a tu vida, es la […]

Recoger Miel

Si Quieres Recoger Miel, No Des Puntapies a La Colmena

“SI QUIERES RECOGER MIEL, NO DES PUNTAPIES A LA COLMENA”RES RECOGER MIEL, NO DES PUNTAPIES A LA COLMENA”
El 7 de mayo de 1937 la ciudad de Nueva York presenció la más sensacional caza de un hombre jamás conocida en esta metrópoli. Al cabo de muchas semanas de persecución, “Dos Pistolas” Crowley, el asesino, el pistolero que no bebía ni fumaba. Se vio sorprendido, atrapado en el departamento de sunovia, en la Avenida West End.Ciento cincuenta agentes de policía y pesquisas pusieron sitio a su escondite del último piso.Agujereando el techataronde obligaraCrowley, el “matador de vigilantes”, a que saliera de allí, por efectos del gas lacrimógeno. Luego montaron ametralladoras en los edificios vecinos, y durante más de una hora aquel barrio, uno de los más lujososde Nueva York, reverberó con el estampido de los tiros de pistola y el tableteo de las ametralladoras. Crowley, agazapado tras un sillón bien acolchado, disparabaincesantemente contra la policía. Diez mil curiosos presenciaron la batalla. Nada parecido se había visto jamás en las aceras de Nueva York. Cuando Crowley fue finalmente capturado, el jefe de Policía Mulrooney declaró que el famoso
delincuente era uno de los criminales más peligrosos de la historia de Nueva York. “Es capaz de matar dijo
-por cualquier motivo.”
Pero, ¿qué pensaba
“Dos Pistolas” Crowley de sí mismo? Lo sabemos, porque mientras la policía hacía fuego graneado contra su departamento, escribió una carta dirigida: “A quien corresponda”. Y al escribir, la sangre que manaba de sus heridas dejó un rastro escarlata en el papel. En esa carta expresó Crowley: “Tengo bajo la ropa un corazón fatigado, un corazón bueno: un corazón que a nadie haría daño”. Poco tiempo antes Crowley había estado dedicado a abrazar a una mujer en su automóvil, en un camino de campo, en Long Island. De pronto un agente de policía se acercó al coche y dijo: “Quiero ver sulicencia”. Sin pronunciar palabra, Crowley sacó su pistola y acalló para siempre al vigilante con una lluvia de plomo. Cuando el agente cayó, Crowley saltó del automóvil, empuñó el revólver de la víctima y disparó
otra bala en el cuerpo tendido. Y este es el asesino que dijo: “Tengo bajo la ropa un corazón fatigado, un corazón bueno: un corazón que a nadie haría daño”. Crowley fue condenado a la silla eléctrica. Cuando llegó a la cámara fatal en Sing Sing no declaró, por cierto: “Esto es lo que me pasa por asesino”. No. Dijo: “Esto es lo que me pasa por defenderme”. La moraleja de este relato es: “Dos Pistolas” Crow ley no se echaba la culpa de nada.
¿Es esta una actitud extraordinaria entre criminales? Si así le parece, escuche lo siguiente: “He pasado los mejores años de la vida dando a los demás placeres ligeros, ayudándoles a pasar buenos ra
tos, y todo lo que recibo son insultos, la existencia de un hombre perseguido.” Quien así habla es Al Capone. Sí, el mismo que fue Enemigo Público Número Uno, el más siniestro de los jefes de bandas criminales de Chicago. Capone no se culpa de nada. Se considera, en cambio, un benefactor público: un benefactor público incomprendido a quien nadie apreció.
Y lo mismo pensaba Dutch Schultz antes de morir por las balas de otros pistoleros en Newark. DutchSchultz, uno de los más famosos criminales de Nueva York, aseguró en una entrevista para un diario que
él era un benefactor público. Y lo creía.He tenido interesante correspondencia con Lewis Lawes, que fue alcaide de la famosa cárcel de Sing Sing, en Nueva York, sobre este tema, y según él “pocos de los criminales que hay en Sing Sing se consideran hombres malos. Son tan humanos como usted ocomo yo. Así raciocinan, así lo explican todo. Pueden narrar las razones por las cuales tuvieron que forzar una caja de hierro o ser rápidos con el gatillo. Casi todos ellos intentan, con alguna serie de razonamientos, falaces o lógicos, justificar sus actos antisociales aún ante sí mismos, y por consiguiente mantienen con firmeza que jamás se les debióapresar”.
Si Al Capone, “Dos Pistolas” Crowley, Dutch Schultz, los hombres y mujeres desesperados tras las rejas de una prisión no se culpan por nada, ¿qué diremos de las personas con quienes usted, lector, o yo, entramos en contacto?

John Wanamaker, fundador de las tiendas que llevan su nombre, confesó una vez: “hace treinta años.he aprendido que es una tontería regañar a los demás. Bastante tengo convencer mis propiaslimitaciones sin irritarme por el hecho de que Dios no ha creído conveniente distribuir por igual el don de la inteligencia”.
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Wanamaker aprendió temprano su lección; en cambio, yo he tenido que ir a los tumbos por este mundo
durante un tercio de siglo antes de que empezara a amanecer en mí la idea de que noventa y nueve veces de cada cien ningún hombre se critica a sí mismo por nada, por grandes que sean sus errores.La crítica es inútil porque pone a la otra persona en la defensiva, ypor lo común hace que trate de justificarse. La crítica es peligrosa porque lastima el orgullo, tan precioso de la persona, hiere su sentido de la importancia y despierta su resentimiento
.
El mundialmente famoso psicólogo B. F. Skinner comprobó, medianteexperimentación con animales, que premiando la buena conducta los animales aprenden más rápido y retienen con más eficacia que castigando la mala conducta. Estudios posteriores probaron lo mismo aplicado a los seres humanos. Por medio de la crítica nunca provocamos cambios duraderos, y con frecuencia creamos resentimiento.Hans Selye, otro gran psicólogo, dijo: “Tanto como anhelamos la aprobación, tememos la condena”.El resentimiento que engendra la crítica puede desmoralizar empleados, miembros de la familia y amigos, y aun así no corrige la situación que se ha criticado.George B. Johnston, de Enid, Oklahoma, es el coordinador de seguridad de una compañía de construcción.
Una de sus responsabilidades es hacer que los empleados usen sus cascos siempre que estén trabajando en una obra. Nos contó que cada vez que se encontraba con un obrero sin su casco, le ordenaba, con mucha autoridad, que cumpliera con las ordenanzas. Como resultado obtenía una obediencia desganada, y confrecuencia, los hombres volvían a quitarse el casco no bien les daba la espalda. Decidió probar un método diferente, y cuando volvió a encontrar un obrero sin el casco, le preguntó si el casco le resultaba incómodo o no le iba bien. Después le recordó, en tono amistoso, que su misión era
protegerlo de heridas, y le sugirió que lo usara siempre que estuviera en la obra. El resultado de esta actitud fue una mayor obediencia a las reglas, sin resentimientos ni tensiones emocionales.En mil páginas de la historia se encuentran ejemplos de la inutilidad de la crítica. Tomemos, por ejemplo, la famosa disputa entre Theodore Roosevelt y el presidente Taft, una disputa que dividió al Partido Republicano, llevó a Woodrow Wilson a la Casa Blanca, escribió un nuevo capítulo en la Guerra Mundial y alteró la suerte de la historia. Recordemos rápidamente los hechos: Cuando Theodore Roosevelt abandonó la Casa Blanca en 1908, ayudó a Taft a que se le eligiera como presidente y luego se fue a África a cazar leones. Al regresar estalló. Censuró a Taft por su política conservadora, trató de ser ungido candidato a una tercera presidencia, formó el Partido del Alce, y estuvo a punto de demoler el Republicano. En la elección que hubo después, William Howard Taft y el Partido Republicano vencieron solamente en dos estados: Vermont y Utah. La derrota
más desastrosa jamás conocida por el partido.Theodore Roosevelt culpó a Taft; pero, ¿se consideró culpable el presidente Taft? Claro que no. Con los ojos
llenos de lágrimas, dijo así: “No veo cómo podía haber procedido de otro modo”.¿A quién se ha de echar la culpa? ¿A Roosevelt o a Taft? No lo sé, francamente, ni me importa. Lo que trato
de hacer ver es que todas las críticas de Theodore Roosevelt no lograron persuadir a Taft de que se había equivocado. Sólo consiguieron que Taft tratara de justificarse y que reiterase con lágrimas en los ojos: “No
veo cómo podía haber procedido de otro modo”.

Ex Mujer

¿Cómo llevarme bien con la ex de mi marido?

¿Cómo llevarme bien con la ex de mi marido?

Cuando conocemos a una persona nos encontramos con un cúmulo de historias, memorias, objetos y ¡claro! ex parejas. Las relaciones con las ex parejas de tu marido o esposa suelen ser un tema delicado. Algunas veces las ex parejas buscan hacerse presentes de mil maneras posibles y afectan nuestra actual relación.

Existen diferentes tipos de ex parejas:
• Aquellas que han quedado en el pasado como un recuerdo nada más.
• Las que pasaron un periodo largo en la vida de nuestra pareja. Y la familia las sigue nombrando en las anécdotas.
• Las que contrajeron matrimonio.
• Y aquellas con las que tuvieron hijos.

Cada una de estas diferentes versiones se debe manejar de forma distinta. Por ejemplo si es de las ex parejas que solamente quedó como un nombre anotado en su lista, probablemente no tendría porque volver a tener importancia en tu vida de pareja. Sin embargo puede ser que aquellas con las que tu novio o esposo pasó un largo periodo de su vida las sigue mencionando, habría que trabajar en nosotros mismos para determinar cómo nos sentimos respecto a eso. Es decir, lo primero que tenemos que hacer en cualquier relación es detectar nuestros propios sentimientos antes de reaccionar con el otro. Cuando le ponemos nombre al sentimiento entonces podemos trabajar con el y platicarlo con nuestra pareja. ¿Nos enoja, nos hace sentir tristeza, nos da celos, nos hace sentir poco importantes? Cuando hablamos de nuestros sentimientos con la pareja tiene mejor efecto que reclamar o pelear.

Otro caso diferente es cuando la pareja tuvo hijos con la ex . Entonces es inminente que siga la relación, y por lo tanto también afecte nuestra vida de alguna manera. ¿cómo manejar de la mejor manera esta relación? En mi experiencia como terapeuta y personal, considero que lo principal es poner límites claros, hablarlos con tu pareja y se es necesario acudir con un especialista para que les guie en la mejor manera de manejarlo. Habla con tu pareja, manifiesta tu punto de vista y fortalece tu relación con él o ella. Es tu decisión si quieres acercarte a la ex o mantenerte a distancia. Aunque sea la madre de los hijos, no es tu deber relacionarte con ella, es tu decisión. Busca tu propio bienestar, después el equilibrio en tu relación y en último lugar la relación con la ex, en este orden.

Les comparto algunos sentimientos positivos y negativos que nos pueden ayudar a describir lo que pasa en nuestro interior:

Aceptación
Admiración
Agrado
Alegría
Altruismo
Amistad
Amor
Asertividad
Asombro
Autonomía
Compasión
Comprensión
Confianza
Deseo
Empatía
Entusiasmo
Esperanza
Euforia
Felicidad
Fidelidad
Goce
Gratitud
Ilusión
Interés
Júbilo
Lealtad
Optimismo
Placer
Resolución
Respeto
Satisfacción
Seguridad
Serenidad
Solidaridad
Templanza
Tranquilidad

Abatido
Aburrimiento
Agotamiento
Alarmado
Aversión
Celos
Desaliento
Desamparo
Desconcierto
Desconfianza
Desgana
Desilusión
Desprecio
Desprecio
Enojo
Envidia
Envidia
Frustración
Hastío
Humillación
Incapacidad
Incertidumbre
Incertidumbre
Inferioridad
Insatisfacción
Intranquilidad
Inutilidad
Ira
Irritación
Miedo
Molestia
Nerviosismo
Pesimismo
Preocupación
Rechazo
Rencor
Traición
Tristeza
Turbación

¿Qué significa poner límites claros?
Es importante especificar que los límites son hacia uno mismo. ¿Qué quiere decir esto? ¿No se los pongo a los demás? Tenemos la falsa idea de que hay que delimitar a los demás, sin embargo es una idea errónea. Cuando nos damos cuenta que somos nosotros mismos los que tenemos que identificar cuál es nuestro límite, entonces de ahí ponemos las cosas claras con los otros. Por ejemplo, nosotros debemos definir si queremos o no llevar una relación con la ex pareja de tu pareja, que grado de cercanía. Debemos tener claro cuánto nos vamos a involucrar y cuánta comunicación queremos tener. Yo diría que el termómetro principal es cuándo nos sentimos cómodos, entonces estamos en el lugar correcto, cuando empezamos a sentir incomodidad o irritabilidad estamos rebasando nuestros límites. Escucha tu interior y podrás actuar con mayor congruencia.

Para actuar con congruencia debemos pensar, decir y actuar en la misma línea. ¿Cuántas veces piensas una cosa y le comunicas otra a tu pareja? Partimos de la misma base, contacta contigo mismo, cuando tengas claras tus ideas y sentimientos entonces comunícalas con amor, esta ecuación da como resultado una comunicación asertiva. Cuando tenemos una comunicación asertiva y clara con nuestras parejas, es más probable que nos escuchen y podamos llegar a hacer acuerdos que nos convengan a los dos.

Espero que les haya sido de utilidad esta columna.Nos leemos la próxima semana. Si tienen alguna duda escríbanme a vivian.toussieh@escueladelavida.com.mx

La Violencia es un tema SOCIAL, no Legal dice Oscar Galicia

“Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti”
Por Oscar GAlicia
Todos los organismos vivos somos naturalmente agresivos, incluyendo el ser humano. A diferencia de lo que mucha gente piensa la agresión no es una respuesta desadaptativa, todo lo contrario es una respuesta emotiva de índole adaptativo que nos ha permitido sobrevivir y adaptarnos a entornos adversos. La agresión nos ha servido como especie para organizarnos, defender el territorio, la comida, las crías o la pareja. Es muy común que la gente confunda a la agresión con la violencia. A diferencia de la agresión la violencia se presenta como una respuesta agresiva exacerbada que tiene como único objetivo, el daño o la destrucción de otro organismo, toda la violencia es agresión pero no toda agresión es violenta.

¿Cómo pasamos del ser humano agresivo al ser humano violento? Un centro importante en la regulación y expresión de nuestra conducta emotiva es la amígdala cerebral, esta estructura es muy antigua, tanto que los dinosaurios ya la poseían y actualmente sabemos que nuestra capacidad para asustarnos enojarnos, luchar, huir etc depende de esta estructura. Adicionalmente los seres humanos desarrollamos estructuras más complejas por encima de la amígdala, una de ellas es la Corteza Prefrontal, esta estructura tiene muchas funciones entre ellas controlar a la amígdala, pero también gracias a ella, aprendemos a ponernos en el lugar de los otros, entender las reglas de interacción social, como callarnos cuando debemos, no reírnos en ocasiones inapropiadas, no decir ciertas cosas por ser inadecuado o incomodo dependiendo de la ocasión etc. Gracias a esta corteza las emociones básicas de la amígdala como el miedo o la agresión se transforman en sentimientos complejos como venganza, rencor, vergüenza, celos, culpa, odio, envidia, etc. Un cocodrilo podría matar a una cebra pero nunca la va a odiar, ni le guardara rencor. La corteza pre frontal es capaz de activar o inhibir a la amígdala de tal forma que lo que pensemos puede aumentar o disminuir nuestra respuesta emocional.

Gracias a la corteza prefrontal nos damos cuenta de la existencia de los otros y podemos darnos cuenta de cómo se sienten, por ejemplo si están sufriendo, si necesitan ayuda, si están asustados, si se sienten inseguros etc, esta función sorprendente de la corteza prefrontal ha llevado a sugerir que las personas que presentan una alta incidencia de conductas antisociales podrían presentar algún tipo de daño cerebral en la corteza prefrontal que les impidiera ponerse en el lugar del otro o sentir culpa, sin embargo, no existen resultados que muestren una anormalidad consistente en estas poblaciones.

Sin embrago, otra posibilidad radica en que una de las propiedades más importantes del cerebro su capacidad de aprender para adaptarse al entorno, el cerebro puede aprender del miedo, de la violencia, de la humillación, de la venganza, de la mentira o puede aprender del amor, la verdad, la bondad y la belleza, dependiendo del entorno en donde se desenvuelva. Nuestras experiencias cotidianas durante nuestro desarrollo van moldeando a nuestro cerebro que aprende a emitir con mayor frecuencia aquellas respuestas conductuales y emocionales que se han mostrado útiles en otras ocasiones.

La mayoría de las personas que conforma grupos criminales ó presentan una gama de conductas antisociales tienen historias de vida asociadas a la pobreza, la falta de educación, ausencia de valores, abandono, violencia, falta de oportunidades e injusticia. Este ambiente se convierte en un caldo de cultivo perfecto donde la demanda de respuesta violentas es importante para la supervivencia, de entrada lo que se aprende este entorno social es a no tener piedad. Por ello, es neceario entender que para resolver el problema de la criminalidad en nuestro país, no es necesario generar condenas cada vez más grandes ni reducir la edad legal como muchos proponen. Esto claramente no ha reducido en lo más mínimo la criminalidad en nuestro país ni lo hará, porque el problema de la violencia no es legal sino social. Esto es, la única estrategia posible para disminuir el ingreso de mas personas al crimen organizado y reducir la violencia no es destruir a los “malvados” sino hacer una sociedad más justa y equitativa, disminuyendo la pobreza, la marginación, la falta de educación, fomentando la movilidad social, esto es que las personas tengan la posibilidad de salir de su situación de pobreza a través del producto de su trabajo. Hasta que no cambiemos a nuestra manera de entender los problemas sociales, no disminuirá los brutales niveles de violencia que actualmente observamos, sino todo lo contrario la más probable es que aumenten.

EL CAMINO DE REGRESO A TU SER Por @Patricia_Zepeda

En mi artículo anterior les comenté que les daría algunos consejos que pueden ser fáciles y prácticos para recuperar nuestra paz interior, pues bien, recordemos y seamos conscientes de que nuestra mente es tan poderosa, que el pensamiento que apenas estamos componiendo y descifrando de manera verbal, nuestra mente ya lo acepto y lo hizo suyo como tal, sea bueno o malo, por ello la importancia de pensar en positivo de decir si puedo, si soy capaz, sí, siempre si, hasta que te la creas y lo hagas.

Lo dije y lo vuelvo a repetir: los límites te los pones solo tú. El mundo necesita un cambio, una sociedad de gente libre, informada, respetada, de gente feliz, consciente de sus aciertos y virtudes, de que no todos somos iguales, por ello la importancia de aceptarnos y aprender a amarnos y comprendernos para vivir en paz. Todo empieza por ti, es un proceso que viene de dentro quizás complicado porque no nos lo inculcaron de esta manera pero no imposible y nunca tardío para llevarse a cabo.

En este momento la humanidad necesita paz, si tú, desde tu trinchera vibras en positivo y yo, y el de a lado…, podemos quizá ser ese granito de arena para generar el cambio. Somos energía pura, dejémos de desgastarla con odios, rencores y dolores. Empecemos a buscar esa paz en nuestros corazones y transformar así el inconsciente colectivo para practicar el sentimiento más hermoso que nos ha dado la vida: el amor.

Les sugiero algunos aspectos para empezar a recuperar la paz interna

1.- Tómate unos minutos para reflexionar acerca de tu estilo de vida actual y pregúntate si realmente eres feliz. Si la respuesta es no, empieza haciendo pequeños cambios que te llenen y te hagan sentir mejor.

2.- Aprende a cerrar ciclos, seamos conscientes de que todo lo que empieza tiene su final, en el viaje por la vida siempre va a haber rupturas, cambios y esos cambios es normal que nos produzcan miedo por ser desconocidos pero no hay que temer, hay que soltar, renovar fuerzas y salir adelante, buscar nuevos ambientes, nuevas personas y realizar nuevos proyectos. Cerrar un ciclo, tomar de él lo aprendido y vivir el presente.

3.- Dar de ti siempre. ¡Compárte! te aseguro que todos los días va a haber alguien a tu lado que necesite algo de ti, desde cosas materiales que te pueden estar sobrando hasta un abrazo o una sonrisa que en definitiva son magia pura y tienen una energía tremenda.

4.- Practica alguna técnica sencilla para iniciarte en la meditación. Comenzar por sentarte 10 minutos al día a escuchar tu respiración es una gran idea. No te preocupes por los pensamientos que llegan a ti, simplemente respira.

5.- Mi favorita: ¡Agradece! Agradece siempre, a Dios (si eres creyente), a la vida, al universo, a todo lo que llegue a tu vida dile gracias, sea bueno o malo agradécelo porque por algo está ahí y algún aprendizaje te va a dejar, te aseguro que el cambio que sentirás en tu interior se verá reflejado espiritual, psicológica y físicamente.

Así que proponte amar la vida, abrir tu mente y tu corazón a experiencias positivas y conectar con ellas hasta lograr tu paz interior.

Y bueno, hablando de agradecer, yo quiero agradecerles a ustedes por leerme, por tomarse el tiempo de dar vida a mis letras y dejarme compartir con ustedes un pedacito de mi alma.

Me gustaría que me enviaran sus sugerencias acerca de los próximos temas que les gustaría que tocáramos, pueden hacerlo vía twitter: @Patricia_Zepeda o bien directamente a: patriciazepeda@escueladelavida.com.mx

La delgada línea entre el amor y la obsesión por @patricia_zepeda

Cuando escuchamos la palabra amor, indudablemente lo relacionamos con algo hermoso que te hace feliz, que te mantiene ilusionado, enamorado, sonriente, entre muchas otras cosas.
Pero, qué ocurre cuando el amor se convierte en obsesión, cuando no te das cuenta y vas más allá del amor y te obsesionas con una persona. Muchos científicos identifican el amor obsesivo como un amor pasional, una emoción muy intensa y muy fuerte que difícilmente se puede controlar y que puede llegar a dañarte en muchos aspectos.
Nadie está exento de vivirlo y lo digo por experiencia propia, todos en algún momento de la vida idealizamos a alguien y cometemos el error de dejar que todas nuestras emociones dependan de esa persona.
La obsesión como tal en cualquiera de sus formas es algo meramente dañino, el amor obsesivo esta comparado incluso con la adicción que puede llegar a sufrir una persona alcohólica o con problemas de drogas, y si no se atiende a tiempo puede llegar a intensificarse convirtiéndose en una especie de tortura psicológica la cual te hace víctima de tu propia historia.
¿Cómo reconocer una obsesión?
Es fácil, dedicas todo el tiempo de tu vida a pensar en esa persona, en querer complacerla, en idealizarla, endiosarla, hacerla feliz incluso a costa de tu propia felicidad.
En un estudio realizado por Helen Fisher una importante investigadora del comportamiento humano se demostró que las personas con este tipo de obsesión pueden llegar a pensar en el ser “amado” un 95% de su tiempo y que dentro de las diferentes fases del amor una de las más delicadas es la denominada fase del amor romántico ya que si este no se maneja de un amanera adecuada puede desencadenar un amor obsesivo y un fuerte sentimiento de dependencia, en este estudio se indicó también que el amor obsesivo está relacionado con el amor ciego, esto se debe a que cuando estamos enamorados una parte del cerebro se desactiva, es la parte cerebral relacionada con el miedo por ello no vemos los aspectos negativos de la persona y la idealizamos completamente.
Hablar de los síntomas es fácil, pero cuando estas dentro, reconocer un amor obsesivo es más que difícil y al igual que el resto de los demás trastornos psicológicos es importante reconocer el problema y buscar ayuda de un profesional ya que podrá escucharte, y ayudarte a que busques la raíz de ese problema para más adelante encontrar una solución.
Te aseguro que cuando te sientas más tranquilo y aceptes el problema podrás incluso entender la postura de la otra persona y aceptaras que el amor no es vinculante al punto posesivo y que no puedes obligar a nadie a quererte, lo que si puedes hacer es amarte, quererte y consentirte a ti mismo, volcar toda esa energía en ti, en algún pasatiempo, en tu trabajo, en algún deporte en algo que realmente te llene y te haga feliz, se requiere mucha fuerza de voluntad y aceptación de que tienes millones de posibilidades para ser feliz.
Somos seres humanos, seres emocionales, algunos más intensos que otros y algunos amamos al extremo así que a todos nos puede pasar, pero tengamos siempre presente que la vida está aquí y ahora, en el presente no la desperdicies sufriendo por “amor” se optimista y no dejes que un amor obsesivo te amargue la vida y te nuble la mente.
El amor más grande de tu vida eres y serás tú mismo, aprende primero a amarte a ti, solo así podrás disfrutar de la compañía de una pareja sin tratar de retenerla, disfrutar del inmenso y maravilloso regalo que es estar juntos, sin obligaciones impuestas, sin ataduras, únicamente por la mágica, hermosa y espontanea decisión de compartir, complementarse, responder y amar en libertad. El amor no duele, si duele, no es amor.
Dudas, comentarios, críticas y demás. Todos bienvenidos en mis redes sociales:
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Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son

En la Divina Comedia, Dante hace referencia a los pecados capitales explicándolos como faltas específicas al amor. Por ejemplo consideraba a la pereza como una pérdida del amor a sí mismo y a la vida, otro ejemplo estaba constituido por el exceso de amor por los bienes materiales y al placer, ejemplificados en la avaricia y la lujuria. El caso de la corrupción, sin duda podría ser un ejemplo de este tipo de aprecio excesivo sobre los bienes materiales en perjuicio de otros, en la cual se abandona la visión social y comunitaria para privilegiar una visón individualista que sobre estima el propio bien estar. Existen muchos mitos asociados a la corrupción, desde los cuales, lamentablemente se toman decisiones, por ejemplo, se cree que la corrupción es un fenómeno cultural que se presenta principalmente en países en desarrollo, en sistemas políticos inestables y como un fenómeno piramidal que asciende desde los niveles sociales y económicos más bajos, que son más fácilmente “corruptibles” por el poder económico. Esta visión sugiere que en aquellos países faltos de democracia, cultura política o desarrollo económico los fenómenos de corrupción se presentan con mayor facilidad, sin embargo, actualmente sabemos que todos los tipos de gobierno sin importar si son considerados democráticos, socialistas o dictaduras son susceptibles a la corrupción.
Algo que ha quedado claro sobre la corrupción es que si bien efectivamente sigue un esquema piramidal, la corrupción no comienza en las base de la pirámide “fácilmente corruptible”, sino por el contario de arriba hacia abajo, cuando la corrupción se observa en los niveles más básicos de la sociedad es porque es permitida, tolerada o fomentada en niveles más altos de la misma. Ejemplo de ello lo encontramos en la última gran crisis económica global que puso al descubierto casos de corrupción de altos ejecutivos de compañías como Lehman Brothers o Enron en los Estados Unidos, ejecutivos de alto nivel, en gobiernos de altos estandartes de democracia y libre mercado, quienes antes de implicarse en este caso de corrupción ya eran sumamente ricos y pertenecían a un grupo muy privilegiado de la sociedad norteamericana.

Aunque parezca increíble trabajos experimentales realizados recientemente por Paul Piff de la Universidad de Berkeley, han mostrado que el nivel socioeconómico correlaciona con una mayor incidencia de conductas antiéticas. En estos estudios se mostró que a mayor nivel socioeconómico, se presenta una mayor incidencia de conductas que implican violar la ley, apoderarse de los bienes de otros, mentir en negociaciones, engañar para aumentar la probabilidad de ganar y tendencia a tomar decisiones fuera del marco ético aceptado socialmente. Piff menciona que ciertos hábitos de crianza facilitan este comportamiento, por ejemplo, el desapego o falta de preocupación por la opinión de los otros, excesiva independencia, inatención a las consecuencias de los propios actos, entrenamiento excesivo en conductas orientadas a metas, un ambiente social y educativo orientado principalmente al poder económico, el trabajo dirigido para beneficiarse solo a sí mismo y la promoción de ideas y “valores” que justifican o que generan creencias positivas hacia la acumulación.
Claramente el disfrutar de los beneficios del trabajo y de las habilidades personales para el legítimo beneficio personal no es un problema, el problema es cuando lo único que importa es el beneficio personal o cuando este se consigue a costa de los beneficios legítimos arrebatados a otros miembros de la sociedad. Si algún día queremos disfrutar de una sociedad más humana, libre y justa es necesario acabar con las desigualdades generadas entre otros factores por la corrupción y la ambición desmedida.

Obsesivos Vs. Ordenados

Por el neurólogo Oscar Galicia.

El ser humano tiene la capacidad de organizar complejas secuencias de conducta y de realizar la planeación de un gran número actividades. Esta capacidad es posible gracias a la actividad de una de las estructuras cerebrales más evolucionadas en los mamíferos, la corteza prefrontal. Gracias a ella podemos organizar cosas tan humildes como nuestras actividades diarias y secuenciarlas de manera adecuada, por ejemplo, usted sabe que antes de la cena se tiene que levantar, desayunar, lavarse los dientes e irse a trabajar y lo sabe gracias a que su corteza puede organizar esa información en una secuencia temporal, de tal forma que sabemos que uno no se lava los dientes antes de comer o sabe que no puede desayunar antes de levantarse.
La corteza prefrontal también puede organizar secuencias mucho más complejas, como por ejemplo, planear como construir un edificio o como pintar la capilla Sixtina, para hacer esto es necesario que ordene y le dé prioridad a diversas acciones para obtener una secuencia de acciones organizada y eficiente que le permitan culminar la tarea. Gracias a esta corteza las acciones humanas tienden a presentarse con cierto tipo de orden y de organización.
Existen ejemplos muy claros de lo que ocurre cuando esta corteza no funciona de manera adecuada, por ejemplo , en el trastorno por déficit de atención o TDA, los estudios por imagenología muestran un aligera disminución de la actividad de esta corteza, lo que trae como consecuencia que los niños con este trastorno tengan una gran cantidad de olvidos, que sus tareas o actividades sean descuidadas, sucias, incompletas, mal distribuidas y pobremente realizadas derivado de que su capacidad de planeación es muy pobre, por lo que tienden a responder de manera impulsiva.
Por otro lado cuando esta corteza se encuentra muy activa como es el caso de otro famoso trastorno conocido como Trastorno obsesivo compulsivo (TOC) la persona tiende a estar pensando constantemente en sus ideas, acciones y planes, llevándole a presentar una excesiva actividad mental que sale de su control y le hace presentar frecuentemente pensamientos invasivos de naturaleza angustiante. A diferencia del TDA el TOC tiende ser obsesivo con el orden, las reglas, los ritos, la organización, de tal forma que si algo no se realiza perfectamente y en la misma secuencia todas las veces, necesita volver a repetir el acto, corregir el acomodo, verificar el estado de las cosas.
La diferencia entre una persona obsesiva y una persona bien organizada es muy clara. Nuestra innata tendencia al orden se encuentra trastornada cuando la necesidad del orden, el control y la verificación son en sí mismo el objetivo de la conducta y no un medio para conseguir otros objetivos lo que se convierte en un obstáculo para la eficiencia y el funcionamiento cotidiano, es entonces cuando este rasgo que poseemos todos los seres humanos se convierte en un problema que no le permite al sujeto desempeñarse adecuadamente en su entorno. Es importante hacer notar que la psicopatología no implica la aparición de conductas nuevas, extrañas o bizarras que sobresalen en el comportamiento, todo lo contrario, normalmente se caracterizan por la disminución o aumento en la intensidad y eficiencia de los procesos cognoscitivos o emotivos normales del ser humano.